COSMÉTICA NATURAL
Cremas de belleza
Esta línea de cremas asocia los principios activos de la
miel,
la
cera y el
propóleo, para la nutrición y
la protección de la piel. Está formulada para cutis castigados por los agentes
climáticos, principal causa de arrugas y envejecimiento prematuro. En este sentido
opera el poder
antioxidante del
propóleo,
combatiendo los nocivos radicales libres que deterioran la piel y estimulando
los procesos celulares. Las propiedades
suavizantes y
emolientes de la miel y la cera de abejas, le otorgan tersura al cutis.
Es indicada para uso nocturno, a efectos de permitir la profunda acción de sus
componentes durante las horas de descanso. Sus efectos no son mágicos, pero sus beneficios
se advierten con el uso regular.
La formulación base está indicada para
cutis graso, pues no posee
componentes oleosos. La formulación para
cutis normal posee la
adición de aceite de
almendras puro, que aporta su poder suavizante
y acondicionador. La formulación para
cutis seco posee el agregado
de aceite de
rosa mosqueta y de extracto de
aloe vera,
que adicionan su riqueza en ácidos grasos esenciales y en agentes reacondicionadores de la piel.
Presentación: pote de 60 grs.
Jabones artesanales, naturales y medicinales “Rehue”
Elaborados con aceite de oliva, palma, coco, ricino, almendra, jojoba y germen de
trigo. Sin colorantes, perfumes o aditivos químicos. Sus ingredientes son 100% de origen
vegetal. No poseen sebo ni grasa animal, como en el caso de los jabones convencionales.
El sebo, que es altamente saturado, obstruye los poros y el sistema respiratorio cutáneo,
causando eccemas en personas con piel sensible. Los agregados químicos y perfumes, producen
a menudo reacciones alérgicas e irritaciones.
Los jabones Rehue están hechos a mano, en forma artesanal, mediante un proceso
en frío que permite mantener todas las propiedades y vitaminas de los aceites,
y conservar su glicerina natural. Esta es muy importante en la absorción y retención
de la humedad de la piel, favoreciendo el equilibrio de la misma.
Tienen un proceso de curación y estacionamiento aireado de 35 a 40 días que le otorgan
dureza y una exclusiva suavidad. Además contienen plantas medicinales en distintas formas:
desecadas y trituradas, en infusión o maceradas en aceite.
Variedad
Citronella: fresco y humectante. Aromatizado con aceite esencial de citronella.
Neutro: para pieles muy delicadas (bebés).
Lavanda y manzanilla: sarpullido, erupciones e inflamaciones. Eccemas y cicatrices. Relajante.
Avena y miel: exfoliante suave. Limpieza profunda. Alivia picazón en enfermedades eruptivas.
Cera y caléndula: calmante y suavizante. Eccemas, soriasis y otros problemas inflamatorios
de la piel. Sarpullido del pañal. Prurito. Grietas mamarias.
Romero y ginkgo: mejora la circulación sanguínea (várices, hemorroides). Antioxidante
y rejuvenecedor de la piel.
Hipérico: en quemaduras, modera las reacciones inflamatorias. Heridas y úlceras.
Algas marinas y centella asiática: retención de líquidos y celulitis.
Naranja: antiestrés. Piel grasa y obesidad.
Aloe y menta: propiedades regeneradoras. Acné. Resfríos y congestión nasal. Dolores de cabeza.
Incienso, mirra y sándalo: favorece una respiración más profunda y tranquiliza.
Sauce y aguaribay: antimicótico. Desinfectante y repelente de insectos.
Maíz, piedra pómez y canela: limpieza profunda. Especial para después de trabajar
con las manos (pintura, jardinería, etc.).
Vainilla: ideal para el rostro. Piel seca. Arrugas y patas de gallo.
Lino: extra suave y humectante. Sin aroma. Evita que la piel se reseque.
Shampoo (en forma de pan de jabón)
Tea tree y romero: soriasis, caspa y circulación del cuero cabelludo.
Ortiga y aloe: caída del cabello y descamación del cuero cabelludo.
Presentación:
Jabones: unidades de 50 y 100 grs. (consultar disponibilidad en cada presentación).
Shampoo: unidad de 100 grs.