ESCRITOS
Tónico herbario indígena
Un preparado canadiense que potencia el sistema inmunologico

Las hierbas usadas y sus efectos

Para entender donde reside el poder de este sencillo preparado herbario, es importante comprender la acción de cada hierba, sin perder de vista la potenciación de efectos que se obtiene por su combinación. Precisamente Sheila Snow, una investigadora canadiense que trabajó con el Essiac, afirmó: “La bardana y la acedera son los principales responsables de la destrucción de las células cancerígenas, mientras que el olmo y el ruibarbo incrementan el flujo de la bilis y ayudan a la eliminación de las toxinas”. Según investigaciones del Dr. Chester Stock que trabajó 3 años con el Essiac, la acedera tiene la capacidad de amalgamar las células cancerosas, regresando aquellas con metástasis al lugar del tumor original.

El Dr. Julian Whitaker afirma: “Las terapias siempre debilitan el cuerpo y su resistencia celular, mientras que este preparado funciona en sentido contrario”, mientras que el Dr. E. Carson opina: “El progreso que se puede obtener y los resultados reales, así como la rapidez en la recuperación son maravillosos; no lo creería de no haberlo visto”. El Dr. Jim Chan de Vancouver explica: “El preparado contiene inulina, un poderoso modulador del sistema inmunológico que se adhiere a los glóbulos blancos (células T) y mejora su funcionamiento”. Por su parte el Dr. Bruce Hendrick de la Universidad de Toronto afirmó: “Estoy sumamente impresionado con su efectividad y con la ausencia de efectos colaterales”.

El Dr. Glum por su parte asegura que el preparado aumenta el nivel de enzimas, que se destruyen en pacientes con cáncer y sida. “Al elevarse el nivel enzimático y hormonal -afirma- también se eleva el sistema inmunológico, por lo que el cuerpo puede defenderse solo. Lo importante es que se utilicen las hierbas correctas, que sean cosechadas y secadas adecuadamente y que no hayan sido expuestas a contaminación química. En Estados Unidos las hierbas importadas son puestas en cuarentena y esterilizadas para eliminar salmonella y coli, irradiándolas y aplicándoles gas de óxido etílico. Renee Caisse recolectaba y secaba personalmente las hierbas, y con el tiempo fue adicionando nuevos elementos a la fórmula original para ir potenciando el efecto del preparado. De lo que se puede estar absolutamente seguro es sobre la total ausencia de efectos secundarios, incluso en las dosis más altas que usaba Renee para determinados casos en que llegaba a 12 cucharadas diarias”. Pero veamos la actividad individual de cada una de las hierbas principales del preparado original.

Bardana (arctium lappa): Es la parte más importante de la formulación y sobre ella hemos publicado una monografía en nuestro número anterior. Es un poderoso purificante de la sangre y la linfa. Estimula la eliminación de toxinas, el funcionamiento hepático y el sistema digestivo. Contiene inulina, que fortalece órganos vitales como hígado, páncreas y bazo. También reduce la mucosidad y evita la formación de cálculos. Promueve el flujo de bilis y elimina el exceso de fluido en el cuerpo. Ayuda a remover infecciones del tracto urinario, hígado y vesícula. Su contenido en vitamina A y selenio ayuda a eliminar radicales libres y el cromo regula los niveles de azúcar en sangre.

Acedera (rumex acetosella): Ha sido un remedio casero contra el cáncer durante mucho tiempo en Europa y América. Alivia las úlceras internas y aplicada sobre la piel ayuda a resolver problemas como eccemas y soriasis. Su riqueza en vitaminas y oligoelementos minerales, nutre el sistema glandular. Contiene silicio, elemento necesario para los nervios y la capa de mielina que los protege. Limpia la sangre y mejora la función de hígado y páncreas, estimulando el crecimiento de tejido nuevo. Reduce el daño causado por las quemaduras de radiación y aumenta la resistencia a los rayos X. Mejora el funcionamiento del sistema circulatorio, intestinal y respiratorio. Ayuda en la remoción de depósitos extraños en las paredes de los vasos sanguíneos. Aumenta el nivel de oxígeno en las células de los tejidos.

Olmo (ulmus fulva): Como tónico, fortalece órganos, tejidos y membranas mucosas, especialmente pulmones y estómago. El principal componente es un mucílago que contribuye a la eliminación de desechos tóxicos. Ayuda a nutrir y restaurar el plasma sanguíneo y la linfa. Promueve la curación rápida de quemaduras y laceraciones. Mejora el estado de la flora intestinal y calma el asma. También alivia la acidificación corpórea.

Ruibarbo (rheum palmatum): Actúa como laxante suave (estimula la secreción de bilis hacia los intestinos) y purga el organismo (especialmente el hígado) de toxinas y desechos. Contiene ácido málico, que mejora la oxigenación del organismo y estimula el proceso de curación. Posee una sustancia (rhein) que inhibe la acción de bacterias que provocan afecciones como la candidiasis en los intestinos. Ayuda a reducir la fiebre y la inflamación. Los estudios demuestran que posee propiedades antibióticas y antitumorales.

Acción del tónico en el organismo

Este preparado herbario desarrolla la siguiente actividad dentro del organismo:

1. Previene la acumulación de depósitos grasos en el sistema circulatorio, hígado y riñones.
2. Regula los niveles de colesterol al transformar azúcares y grasas en energía.
3. Destruye los parásitos en el sistema digestivo y a través del cuerpo.
4. Contrarresta los efectos del envenenamiento por aluminio, plomo, mercurio y otros metales tóxicos.
5. Fortalece y tonifica músculos, órganos y tejidos.
6. Fortalece y da flexibilidad a huesos, articulaciones, ligamentos, pulmones y membranas, haciéndolos así menos vulnerables al estrés o a las lesiones por él causadas (el caso de úlceras).
7. Nutre y estimula el sistema nervioso y el cerebro.
8. Promueve la absorción de fluidos en los tejidos.
9. Remueve la acumulación tóxica en los canales grasos, linfáticos, digestivos, renales y medulares.
10. Neutraliza los ácidos (gastritis) y elimina toxinas en el intestino.
11. Descongestiona los canales respiratorios al disolver y expeler mucosidades.
12. Alivia la tarea desintoxicante del hígado al convertir a las toxinas grasas en sustancias solubles en agua, que luego pueden ser fácilmente eliminadas por los riñones.
13. Ayuda al hígado a producir lecitina, la cual construye la mielina, material graso que envuelve y protege las fibras nerviosas.
14. Elimina depósitos de metales pesados en los tejidos, especialmente en las articulaciones, reduciendo inflamaciones y tensiones.
15. Mejora las funciones del páncreas y el bazo, aumentando la efectividad de la insulina.
16. Purifica la sangre.
17. Aumenta la producción de glóbulos rojos.
18. Aumenta la capacidad del cuerpo para utilizar el oxígeno, al incrementar el nivel de oxígeno en las células de los tejidos.
19. Mantiene el equilibrio entre sodio y potasio en el cuerpo, regulando el fluido dentro y fuera de cada célula; de esta manera las células son alimentadas con nutrientes a la vez que se limpian.
20. Convierte los oxalatos de potasio y calcio en una forma menos dañina, haciéndolos solventes en la orina. Además regula la cantidad de ácido oxálico que llega a los riñones, reduciendo de esta manera el riesgo de formación de cálculos en vesícula, riñones o tracto urinario.
21. Impide que las toxinas puedan llegar al cerebro.
22. Protege al cuerpo contra la radiación (rayos X).
23. Alivia el dolor, aumenta el apetito, provee más energía y brinda sensación de bienestar.
24. Aligera la curación de las heridas, regenerando las áreas dañadas (ulceraciones).
25. Aumenta la producción de anticuerpos (linfocitos y células T), con lo cual se potencia el sistema inmunológico.
26. Inhibe el crecimiento y posiblemente destruye los tumores benignos.
27. Protege las células en contra de los radicales libres.

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