Baños de inmersión
Si bien se utiliza la práctica de baños en soluciones salinas de alta concentración para tratar problemas graves de piel como la soriasis (se llegan a utilizar concentraciones del 12%), a nivel hogareño se sugieren inmersiones al 1% (1 kg. de sal rosada por bañera). A continuación veremos ciertas instrucciones y precauciones a tener en cuenta, en esta especie de simulación de un baño termal.
Se debe comenzar por colocar un poco de agua caliente en la bañera, una hora antes de tomar el baño, agregando la sal de roca (no utilizar nunca sal refinada) y revolviendo para iniciar su disolución. En el momento de tomar el baño, adicionar agua caliente, controlando que la temperatura no supere los 38º (temperatura corporal).
Se debería comenzar con inmersiones de 10 minutos, hasta llegar paulatinamente a los 20 minutos de duración, tiempo que no conviene superar. Tampoco conviene tomar más de dos baños semanales. No debe adicionarse ninguna otra sustancia al agua. Una vez en el agua, tratar de visualizar la sensación de flotar en la solución embrionaria original. Culminado el baño, tratar de secarse al aire, evitando frotar con la toalla (climatizar el ambiente en época invernal), envolver el cuerpo en una salida de baño y reposar en la cama durante una hora, si es posible bien tapado. Solo entonces, tras el reposo, tomar una ducha y limpiar el cuerpo con jabón. Estos baños se recomiendan para tratar enfermedades cutáneas, reuma y enfermedades de las articulaciones, pero también por su efecto relajante, refrescante y renovador de energía. Sin embargo conviene tener en cuenta la influencia lunar al momento de tomar estos baños.
Luna llena: En este período el organismo está en su máximo potencial de asimilación. El cuerpo absorberá por la piel los minerales iónicamente activos que aportan los cristales de sal. Se armonizarán los puntos bioenergéticos débiles y se activará el propio flujo vital. Por su efecto estimulante, son baños para ser tomados en las primeras horas del día.
Luna nueva: En esta fase lunar, el organismo estará en su máximo potencial depurativo. Es un momento perfecto para un baño de limpieza y purificación. El baño removerá toxinas acumuladas y provocará un efecto exfoliante de la piel. El proceso de depuración orgánica estará sostenido y potenciado por el baño. Por su efecto relajante, son baños para ser tomados en las últimas horas del día.
Lavados corporales
Para lavados de nariz, garganta y ojos, conviene utilizar una solución isotónica al 0,9%. Para ello se disuelven 9 gramos de sal rosada en un litro de agua tibia.
Hacer gárgaras con esta solución salada, hidrata las mucosas, eliminando bacterias y células muertas.
Los lavados oculares se llevan a cabo con la llamada bañera ocular, un pequeño recipiente de cristal o plástico. Se introduce allí el ojo completamente limpio de impurezas (lagañas, maquillaje, etc.) y se inclina la cabeza hacia atrás, moviendo rápidamente las pestañas para que el agua penetre en todo el ojo.
La ducha nasal se realiza en Oriente con el neti, una pequeña tetera adecuada a esta finalidad. Se inclina la cabeza hacia un lado, introduciéndose el pico del neti en el orificio superior hasta lograr que el líquido drene fluidamente por el orificio inferior. Luego se invierte la inclinación, repitiendo la operación. Una alternativa más sencilla, aunque requiere algo de acostumbramiento, consiste en introducir solución salina por la nariz con el auxilio de la palma de la mano, expulsando luego con una fuerte exhalación. La ducha nasal es muy útil para limpiar los cilios vibrátiles, filtros de todas las impurezas presentes en el aire que absorbemos habitualmente y muy colapsados en personas que residen en grandes urbes. También es aconsejado en personas con problemas de vías respiratorias y especialmente en sinusitis y rinitis crónicas.
La solución salina también se utiliza en enjuagues bucales y en la higiene dental. En este caso se puede usar solución pura al 26%. Está aconsejada en encías sangrantes e inflamadas, aftas bucales, hongos y llagas labiales. Otro beneficio de esta práctica es la neutralización de la perjudicial condición ácida de la cavidad bucal. La solución salina neutralizará el pH y con ello protegerá la flora benéfica y el esmalte dental. Inicialmente conviene cepillar los dientes con solución salina y luego hacer buches por un par de minutos, escupiendo posteriormente el líquido.
Masaje energizante
Cuando se sienta cansado y sin energía, tómese un momento y hágase un masaje corporal exfoliante con sal rosada. Esta práctica desintoxica la piel, aumenta la energía y estimula la circulación. Prepare en un pequeño recipiente una mezcla con 3,5 partes de sal rosada molida finamente (puede hacerlo con un mortero o con un palo de amasar) y una parte de aceite prensado en frío (almendra, sésamo, jojoba, rosa mosqueta, etc.). Puede adicionar unas gotas de algún aceite esencial natural de su preferencia (lavanda, limón, etc.). Mezclar bien hasta que adquiera una consistencia uniforme. Antes tome una ducha con agua caliente, a fin de abrir los poros. Luego acuéstese sobre una toalla de baño y frote todo su cuerpo con la mezcla. Al concluir, cubra su cuerpo con una manta y repose media hora. Entonces experimentará un flujo de calor, que indica la esperada activación celular. Dúchese con agua caliente y seque suavemente el cuerpo, sin frotar en exceso. El aceite debe permanecer en su piel, dejándola suave y aterciopelada.