Restablecer el equilibrio
¿Cómo podemos restablecer el equilibrio? Esencialmente, a través de la dieta. Los alimentos fermentados son un excelente sistema de cultivo de nuestra flora intestinal. Alimentos como el yogur, el kéfir, el chucrut, el miso, la salsa de soja o los pickles, permiten aumentar el contenido en lactobacilos y estreptococos termófidos de nuestro sistema digestivo. Pero este «cultivo» biológico se ha de sostener con una alimentación adecuada, pues si no, en breve tiempo se vuelve al desequilibrio.
Cuando una dieta no es suficiente, en el tratamiento de la diarrea puede ser adecuado realizar un tratamiento biológico. Cepas habituales del intestino, como el lactobacilo acidófilo, el Saccaromyces boulardii o el Bacillus subtilis pueden ayudar a restablecer el equilibrio ecológico intestinal dañado.
De la salud de la flora intestinal, depende la salud de los intestinos, y con ella la nuestra. En el mundo complejo en que vivimos, con un aumento de las sustancias indeseables que llegan al sistema digestivo, a veces es imprevisible poder detectar el alcance real que éstas ejercen sobre la salud de nuestra flora. Existen, sin embargo, diversos métodos para poder reequilibrar un balance erróneo, que van desde el cambio en nuestra actitud frente al alimento (comer tranquilamente, masticar y ensalivar bien, comer en paz para digerir en paz), en el alimento en si (consumo de productos naturales, sin aditivos, precaución con la carne, lácteos y derivados, evitar aditivos y conservas), en las medicaciones que tomemos (se evitarán los antibióticos y otros), así como conseguir una defecación diaria (o dos o tres veces al día mejor) que evite el estancamiento intestinal y la proliferación de floras perniciosas.
Josep Luís Berdonces (médico)
Revista Integral - España