QUINOA (Chenopodium quinoa)

Es una planta anual, de hojas anchas, de 1 a 2 metros de altura. Las semillas, que son la parte difundida para su consumo, se agrupan en forma de racimo en la parte superior del tallo. No es estrictamente un cereal, aunque sus características hacen que entre en la clasificación de los granos.

Fue un cultivo tradicional de las culturas Aymará y Quechua, del Imperio Inca, y hoy en día, se lo consume en Ecuador, Perú, Bolivia, sur de Colombia, centro y norte de Chile y Argentina.

Esta planta rústica, llamada “Grano Madre” por los incas, se cultiva en zonas semiáridas a más de 3.000 metros de altura, desde hace más de 5.000 años. Resiste temperaturas muy altas durante el día, muy bajas por la noche y requiere muy poca agua.


Semillas de Quinoa
Posee un sabor suave, ligeramente amargo, similar al mijo; aunque de textura más crocante.

Los españoles en su llegada a América, quemaron las plantaciones de quinoa y amaranto, dándole a estos granos sagrados, el rótulo de “alimentos para salvajes”. Se cree que en parte, esto se debió a razones religiosas; ya que las culturas antiguas adoraban la semilla, realizando ceremonias para su cultivo. Por otra parte, otro motivo por el cual la colonización española prohibió su cultivo y consumo, tiene relación con el estado físico y el nivel de energía de los naturales de estas tierras.

Actualmente estos granos han “resurgido”, principalmente en Estados Unidos; debido en parte a la difusión que ha realizado la FAO (Food Agriculture Organization), organismo de las Naciones Unidas, especializado en agricultura y alimentación. Esta institución, declaró que “la quinoa posee el balance de proteínas y nutrientes más cercano al ideal de alimento para el ser humano”. Por su parte la NASA, eligió a la quinoa como alimento para los viajes espaciales.


Hojuelas de Quinoa
Veamos algunas de sus cualidades

• Su valor nutritivo es comparable con la leche materna. Más completa y balanceada que alimentos de origen animal, como la carne y los lácteos.

Alta digestibilidad, convirtiéndose así en un excelente reconstituyente para la alimentación de enfermos convalecientes o niños con cuadros de desnutrición.

• Se asemeja en su composición a los cereales, superándolos desde el punto de vista nutricional, en la cantidad y calidad de proteínas, como en su contenido de minerales.

• Contiene entre un 15 a un 18% de proteínas aproximadamente. Estas son similares a la albúmina que se encuentra en la clara del huevo, y es considerada la proteína con mayor valor biológico. El elevado valor biológico de las proteínas contenidas en la quinoa, tiene que ver con su equilibrada composición de aminoácidos esenciales. Los cereales clásicos, tienen carencia de lisina, metionina y cisteína.

• La quinoa es rica en lisina, aminoácido esencial que desempeña un papel fundamental, en el crecimiento y en las actividades del cerebro. Realizando una comparación en cuanto a la proporción de este aminoácido, cada 100 grs. de proteína, encontramos: en la quinoa 8,4 grs., en la leche vacuna 5,4 grs., y en el trigo 2,2 grs.

• También presenta cisteína, triptófano y metionina. Este último, interviene en el metabolismo de la insulina y se lo encuentra en el doble de proporción que en la leche y en el trigo.

• Su elevado aporte proteico se debe a que en la quinoa, el germen representa el 30% del peso total del grano, mientras que en los cereales convencionales, sólo el 1-2%.

• La calidad de aminoácidos presentes en la quinoa, favorece el aprovechamiento proteico de los cereales convencionales, cuando se los consume juntos. Esto es lo que realizaban intuitivamente los mayas y aztecas al combinar la quinoa o amaranto con el maíz.

• Contiene una apreciable cantidad de vitaminas del complejo B y también vitamina E.

• Es rica en fibras y tiene bajo contenido en azúcares y almidón.

• Contiene calcio (60-140 mg. cada 100 grs.), fósforo, hierro y es baja en sodio.

No contiene gluten, lo que la hace apta para celíacos.

En cuanto a su consumo, se puede hervir y utilizar en sopas, guisos, budines o fría en ensaladas. También se puede emplear la harina para enriquecer masas de panes, tartas, galletas o preparaciones dulces. Si la utilizamos como harina, hay que mezclarla con alguna harina panificable. Resulta aconsejable utilizar un 20- 30% de harina de quinoa y el resto, por ejemplo, de harina integral de trigo.

Otra variante que se encuentra en los comercios, son las hojuelas o quinoa arrollada. Con las mismas se pueden elaborar galletitas, masitas, granola, utilizarla en licuados, etc.

Nuestros productos de y con QUINOA: semillas, hojuelas, hamburguesas y granolas.