Es originario de América, se lo cultivaba desde la época precolombina y formaba parte de la alimentación de aztecas, mayas e incas.
Conocido con el nombre de “kiwicha” por los quechuas y “huatli” o semilla de la alegría, para los pueblos de México y Centroamérica, fue al igual que la quinoa, prohibido por los colonizadores.
En 1970 comienzan a desarrollarse trabajos de investigación en USA, que demuestran que este pseudocereal, posee características nutricionales únicas. En un estudio realizado en 1975, por la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, el amaranto ha sido calificado, junto con la quinoa, como los mejores alimentos de origen vegetal, para el consumo humano. Según los investigadores, su valor nutricional, sólo comparable con la leche materna, lo convierte en uno de los alimentos más completo y más balanceado, muy superior a los comestibles de origen animal, como la carne, la leche o los huevos.
Hojuelas de Amaranto
Botánicamente, el amaranto no es un cereal; aún así, sus características nutricionales lo hacen semejante a éstos. Su proteína (14-18%) posee un elevado valor biológico (75%); superando así a la soja, trigo, maíz, carne y leche, entre otros. Esto es a consecuencia de los elevados niveles relativos de aminoácidos como la lisina, metionina y cisteína que presenta el grano (la mayor parte de los cereales suelen ser deficientes en algunos de éstos). Es por otra parte, una excelente fuente de calcio (160 mg. cada 100 grs.), triplicando los valores de los demás cereales. Lo mismo ocurre con otros minerales como el hierro o el fósforo.
Su fácil digestibilidad lo convierte en un reconstituyente por excelencia, ideal para la alimentación de niños, mujeres embarazadas o en período de amamantamiento, enfermos convalecientes y personas con síntomas de desnutrición.
En la alimentación, las semillas de amaranto se pueden utilizar en la preparación de sopas y guisos. Una vez cocido, tiene una consistencia un tanto gelatinosa. Debido a su sabor amargo, suelen emplearse más sus derivados: hojuelas, inflados y harina.